Saturday, May 12, 2012

Amor en papelitos

Voy a copiar algo que leí en estos días. Algo que me conmovió y, como me suele pasar con estas cosas, a la vez me enfureció. Es el final del último capítulo del libro Los combatientes. Historia del PRT-ERP de Vera Carnovale. Más que una historia del partido es un análisis de la subjetividad perretista. La autora cita el testimonio de Verónica, una ex militante, y después lo comenta:

"'La vida amorosa durante la cárcel... mi contacto con el partido era a través de él.¡Cuántas veces he añorado una carta de amor y de extrañeza y me llegaba La historia de la Revolución Rusa de León Trotsky, en papelitos! Por supuesto que yo lo decodificaba como un gesto de máximo amor'.

Y efectivamente el gesto de su pareja puede ser leído como de enorme amor. No sólo por el esfuerzo y trabajo que le debe haber llevado copiar las páginas de aquel libro en diminutos papelitos que entraban clandestinos a la cárcel, sino, sobre todo, porque quizás creyera o supiera que esa historia leída en clave épica contribuiría a templar la moral de Verónica, ofreciéndole así la posibilidad de eregir su dignidad aun en lo más crudo del encierro".

Monday, March 26, 2012

POSTÍNTIMO sobre lo que el sábado me dejó

Todas las cosas que pasan y yo sin escribir un poema. El tema es que no quiero estresarme con la escritura, tengo fiaca de ese estrés, le desconfío: algo bueno podría salir de eso.

Pasó algo con la Política? Pasó algo con el Amor? Sí y no. El campo que une las 2 cosas: la angustia flotante, el llamado del fin del mar que me hace aguantar flotando, querer nadar y llegar al otro lado, ver qué hay: el tesoro de lo que no conozco pero que sí puedo (me gusta) imaginar. También las une el compromiso: el compromiso es la intersección entre esos 2 campos de verdad.

Perdón si alguien lee esto, perdón pero voy a escribir sin esforzarme. El presente me pasa por encima, como avalancha de cosas, como si la enumeración de la que está hecho un poema horrible o hermoso saliera de las palabras y se convirtiera en mundo real que se te refriega por la cara. El pasado también un poco que me aplasta. Lo miro y lo indago como me miro e indago la cara por no creer.

Subo y bajo. Cuando bajo vuelvo a subir como si nada. Me baño, me cambio y me seco amorosamente el pelo y después me largo a la calle y siento más que nunca el viento frío o caliente en la cara. Los rastros que quedan de la mirada inquisitiva del espejo son preguntas. Mi cara es a esa altura un gran ovillo de lana a cuyo extremo no llego nunca.

Política: extremadamente sensible a que no funcione. Con el fantasma de que todo estalle. Miedo infantil que me lleva a hacer asociaciones un poco idiotas. El olor a muerte que siento no está en ustedes, está en mí. Es que hay discursos a los que les escucho algo de mortífero. No perdono que se olvide el militarismo extremo que alguna vez se hizo carne íntima. No me olvido aunque lo que importe sea el hoy, gobernar, gestionar, la juventud abocada a la política y muchas cosas más. Creo que nadie está destinado a ocupar el lugar de nadie; a nadie se le puede exigir ese destino. Pienso en ese lugar que me dejaron y lo veo atravesado por amor y violencia. La violencia no la quiero. Yo quiero que nunca más tengamos que matar. Quiero pensar más allá de la guerra.

Veo huellas en la playa que están a punto de borrarse por el viento y la marea.

Amor: “nosotros somos otro”; me digo que hay que transitar la diferencia. Pero hay un mecanismo que no entiendo (miles mecanismos amorosos que no comprendo). Todo es un subibaja: encontrarme con vos, reírme mucho y besos besos besos. Después pasan los días y no queda nada. El encuentro es la huella que desaparece a fuerza de trabajo y vida cotidiana. El encuentro es como esa pequeña isla que baja para hundirse en el mar de lo ordinario. Pero entonces volvés en sueños. Te metés en esa otra vida que tengo sin que nadie te invite a subir. A veces incluso aparecés en la siesta y a la noche! Hacemos cosas juntos dos veces en un día. Ahí me doy cuenta que te extrañaba y me pregunto si como pasa en un cuento de Miranda July donde los protagonistas tienen una relación amorosa que dura intensamente lo que dura el ataque epiléptico de uno de elloses posible que nuestro amor solo viva en sueños. Pero ojo: eso no le quita realidad; si no piensen en la cantidad de tiempo de nuestra vida en que nos la pasamos soñando. Por eso estoy decidida a buscar la manera de invocarte para poder invitarte a soñar conmigo.

Monday, February 27, 2012


Llegó el fin del mundo junto a caballos de plástico

Friday, January 06, 2012

CRESTA SOFT Y CORDÓN





Tiene un novio un poco gordo

con una cresta soft y todo el pelo

pintado como leopardo.

A ella le gusta andar como enredaderas.

Si él le suelta la mano para prender un cigarrillo, lo reta.

Sus sueños son de una historia prenatal.

Se ve a sí misma en una bañera pequeña

como un caballito de huesos

casi transparentes por primitivos.

Es hija de una madre a la que sigue

para enredarse en la cola.

La cola es como la mano o el cordón,

se agarra, forma una larga cinta dorada

y ondula el agua de crepúsculo.



Monday, January 02, 2012



HOLA 2012 :)

Me hice una guarida en el altillo con una compu prestada para escribir, una especie de atelier a medio hacer, lleno de tierra donde se mezcla el frío del aire acondicionado con la sensación de bolsa de agua caliente de la compu en la panza. El calor me hace bien porque estoy indispuesta (además re hinchada por retención de líquidos. En este estado podría hacerme la embarazada y pedir el asiento en el colectivo. También podría demandar por paternidad, pedir que me pasen dinero para alimentos, repartirlo entre mi hijo y yo, comer poquito y no trabajar más).

La guarida es para hacer memoria del año que se fue. Como odio los balances, elijo hacer un inventario de 2011. Esto exige comprometerse menos y tirarle la pelota al otro que es el que finalmente va a tener que decir si fue un año de m… o x el contrario estuvo de maravillas o fue un año simplemente bueno. La enumeración empieza por atrás:

me recibí de investigadora rechazada porque conicet no aprobó mi proyecto, tuve por primera vez una cita a ciegas, me compré muchos aros y polleras, renové el contrato de alquiler por un valor medio exorbitante pero que no me animé a pelear, tuve y tengo una dermatitis que a esta altura creo incurable, mejoré mi estado de ánimo, voy a dejar las pastillas, engordé, me acordé de muchos sueños, el último sueño recordado me da escalofríos, engordé bastante, ah!! me hice vegetariana (no quiero comer más animales muertos. Soñé que me comía un sanguche de pollo y me largaba a llorar a mares), hice las cortinas de la cocina, me amigué con los bichos excepto con las cucarachas, viajé sola por Brasil, me hice un poco rubia y muy pelilarga, tuve sexo casual por primera vez (fue casual no porque yo quisiera sino porque el pibe no me pidió el tel. Tal vez eso no deba llamarse casual sino cortada de rostro: scar face. Tal vez haya que preguntarse si para que haya sexo casual los dos tienen que acordarlo así o con una de las partes decidida a eso ya es suficiente), desafiando costumbres de antes tomé mucho sol, salí de emergencia a la madrugada de mi casa para auxiliar a mi hermana más chica accidentada, estuve 4 horas en la guardia del hospital de Quilmes, comencé a pensar en cuando mi perro ya no esté, me hice adicta a pilates, no aprendí a tejer, me sacaron los brackets, me pusieron una contención para la noche, le dije a mi hermana que si me moría tiraran mis restos al mar, confesé en tuiter que me gustaría ser una gatita peluda y suave.

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